¡ Se acabó la barra libre de terminales !

 

¡ Se acabó la barra libre de terminales !

¿Qué hacer cuando la alternativa que me ofrecen los operadores es sacar los terminales del contrato de servicios móviles?

¿Pagaré más o me compensarán el coste de los terminales con la reducción de las tarifas en los servicios?

 

En el año 1995 llegaban a España los primeros terminales y líneas móviles. Aquel año finalizó con un 2% de la población disponiendo de un móvil, con un precio medio de 50 pts/min (0,30 €) de llamada nacional, los SMS con un precio similar y unos terminales con funcionalidad limitada a voz y SMS para los que había que rascarse el bolsillo.

 

Los beneficios de la telefonía en movilidad para usuarios y empresas propiciaron un crecimiento espectacular de su penetración en el mercado, tanto en el ámbito privado como en el empresarial, de tal forma que en junio de 2006, en sólo 11 años, ya era de más del 100%, había más líneas móviles que habitantes en España.

 

Desde sus inicios, los operadores móviles estuvieron muy interesados en favorecer el crecimiento del mercado, en una situación de crecimiento continuado de facturación y con muy importantes márgenes de beneficio.

 

En las empresas, el operador con el que se había contratado el servicio de telefonía móvil, aportaba de forma “gratuita”, todos los terminales necesarios con poca o ninguna limitación dado que era la época de las “vacas gordas”. Todos tenemos algún conocido que conseguía terminales para familiares y amigos. El mercado crecía, el coste unitario de las llamadas y SMS, aunque se iban ajustando año a año, permitían a las operadoras móviles presentar unos números con importantes beneficios. La facturación mensual por línea solía superar los 30/40 € y, además, los terminales no eran tan caros como lo son ahora, que pueden llegar a costar más de 1.000 euros.

Pero después de 13 años de crecimiento continuado entre 1995 y 2008, a partir del 2009 empezó a decrecer, aún con el crecimiento tan importante de internet móvil. El mercado estaba maduro, el servicio se empezaba a comoditizar y la competencia estrechaba los márgenes de beneficio del sector.

 

Esta situación derivó en una consolidación del sector, cuyos hitos más importantes fueron la compra de Ono por Vodafone en el 2014 y la compra de Jazztel por parte de Orange en el 2015.

 

Todo el proceso que ha experimentado el sector ha llevado a los operadores a ser mucho más cautos con cada operación, que se mira con lupa. Está desapareciendo la  barra libre de terminales, los tenemos que pagar al operador, igual que los precios que ofertan por los diferentes servicios.

 

Ante esta situación, tenemos el riesgo de que se dispare el coste de la movilidad (servicios y terminales) cuando antes, con el precio que pagábamos para los servicios, teníamos los terminales incluidos.

 

Y … ¿qué hacemos?, pues, de la misma manera que los operadores velan por su caso de negocio, desde Cuántalis recomendamos a nuestros clientes conocer al detalle su situación actual y realizar un proceso de negociación (normalmente vía RFP) que permita lograr las mejores ofertas y condiciones posibles, obteniendo la mejor alternativa posible.

Como resultado, se podrá en algunos casos mejorar el coste total de la movilidad (servicios y terminales) y en otros, minimizar el incremento del

coste.

 

Mejorar los costes o que se nos incrementen depende de muchos factores tanto internos como externos, entre ellos:

  • Potencial de mejora de costes en los servicios móviles actuales.

  • Obsolescencia de la planta de terminales.

  • Modelos de terminales necesarios a futuro (de 100€ o de 1.000€).

  • Plazo medio de renovación (cada 2, 3, 4 años )

  • Experiencia y conocimiento experto del mercado.

… y en ocasiones, hasta los pequeños detalles marcan la diferencia, como por ejemplo, el precio de los terminales en los catálogos de los diferentes operadores o proveedores, en donde vemos en ocasiones diferencias del 40% para un mismo terminal.

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